1 Pedro 2:9, “mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nacion santa, pueblo adquirido por Dios, para que anuncieis las virtudes de aquel que os llamo de las tinieblas a su luz admirable.”
El creer en Dios y creerle a Dios son dos puntos diferentes. Muchos creen en Dios, en la existencia de Jesus, y eso es algo muy importante. Pero creerle a Dios es algo mas profundo. Es creer en lo que dice de nostros. Esto es algo que nos cuesta porque esta ligado a nuestra auto imagen, a la vision que tenemos de nosotros mismos. En Deuteronomio 28:13, Dios nos dice que nos pondra a la cabeza, nunca en la cola. Nos dice que no debemos preocuparnos porque el tiene cuidado de nosotros (Mateo 6:32-33), y muchisimas cosas mas. Aun asi, nos sentimos menos que otros, no nos damos nuestro lugar, nos da pena hablar, suguerir, aun argumentar por el solo hecho de sentirnos menos y nos preocupamos por demasiadas cosas sin motivo. Esto es dudar en Su Palabra el cual nos lleva a vivir una vida frustrada y sin sentido.
De niño te hablan de Disney World, y te lo imaginas. Un lugar grande y divertido donde todo es sabroso. Donde puedes conocer a los personajes de tus peliculas facoritas. Un mundo de fantasia. Crees en ese lugar y sabes que existe. El gran dia llega cuando visitas Disney World. Lo que te habian contado, lo que te imaginabas se volvia una realidad. Ahora lo estas viviendo y es una experiencia que cambia tu vida. Asi mismo es creerle a Dios. Ya no imaginas lo que Dios quiere para ti sino que lo empiezas a vivir.
Hoy te animo a que le creas a Dios. A pronunciar con tus labios que eres linaje escogido, real sacerdocio, nacion santa, pueblo adquirido por Dios. Cuando ordenas a tu mente a creer estas palabras tu entorno cambia, tu vida es transformada y empiezas a ser de testimonio para los demas.

