El Matrimonio Perfecto No Llega Se Construye

construir

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. (Jeremías 33:3)

Dios ha puesto a nuestra disposición un gran recurso de poder que no puede describirse con palabras: La oración. La oración es el factor decisivo en el conflicto espiritual. La Biblia nos muestra que la oración es poderosa, y si lo hacemos en pareja, todo lo que pidamos será hecho. En el caso del matrimonio la práctica diaria de la oración juntos produce frutos extraordinarios.

Orar es traer nuestras necesidades y las de mi pareja a la presencia de Aquel que puede satisfacerlas, con un ingrediente muy importante: La Fe. 

Es pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.    (Hebreos 11:1) 

Es necesario creer que Dios puede hacerse cargo de mi problema personal y de pareja, pues solo Él tiene lo mejor para nosotros.

La oración es el recurso más poderoso que pueda existir, pues a través de ella se combaten los ataques espirituales y se obtiene victoria sobre todas necesidades personales, familiares y laborales.

Resultados de la oración. 

Al orar, estamos diciéndole a Dios que depositamos nuestra confianza en Él, y que necesitamos de su amor y su poder.

La oración produce fe, consagración, santidad, libertad, sabiduría, seguridad, unidad.