Cuando suceden eventos desastrosos en nuestra vida, estos ocupan casi la totalidad de nuestra mente.
Tenemos la tendencia a recordar y cada vez que esos pensamientos llegan a nuestra mente, los volvemos a vivir.
Cuando caemos en depresión, nuestra mente solo da vueltas en aquello que nos sucedió y que nos está afectando.
Las personas en depresión se recrean en lo mismo una y otra vez, cayendo en un círculo vicioso, aunque muchas veces les cuesta trabajo admitirlo.
Ocasionalmente, todos nos sentimos melancólicos o tristes, pero estos sentimientos, por lo general, son pasajeros y desaparecen en unos días.
Cuando una persona tiene un trastorno depresivo, este interfiere en su vida diaria, en su desempeño normal y causa dolor, tanto para quien padece el trastorno como para quienes están en su entorno.

