“Nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro o querrá mucho a uno y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir a la vez a Dios y a las riquezas.” (Mateo 6:24)
¿Mucho trabajo y poco fruto?, ¿agotado de tantas presiones? ¿Insatisfacción por la productividad o el poco rendimiento del dinero?.
Algunas de estas preguntas pueden estar constantemente dando vuelta en su mente y cargando su corazón de angustias. Hay una gran noticia para usted, y hay una pronta salida o solución para todas ellas.
1-. Evalúe cuáles son sus prioridades?.
2- ¿Cuan altas están sus metas u objetivos con respecto al dinero?
3- ¿Cuánto se angustia su vida cuando no dispone de dinero, según sus expectativas?
4- ¿A qué está dispuesto a hacer o renunciar por conseguir dinero?
5 ¿Qué lugar ocupan: ¿la familia, su salud y el descanso en sus prioridades?
“Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores”.
(1 Timoteo 6)
¿Amas al dinero? Tome el consejo del Señor y vivirá en abundancia y paz.

