“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”.
Juan 15:5
En todo tiempo la comunicación ha sido un factor de suma importancia en la pareja, ya que sin ella los conflictos se agravan y también es un motivo de alejamiento entre los cónyuges.
Las redes sociales y con mayor intensidad desde la pandemia; vinieron a interponerse en las parejas siendo de influencia negativas más que positiva.
Sospechas, aventura, celos, mentiras, vidas paralelas, infidelidades han sido los resultados en un gran número de parejas consolidadas y hasta el decepcionante abandono en el primer encuentro de parejas formadas por redes sociales. En otros casos y muy excepcionales se logró concretar una relación estable.
Estar en línea o conectados por redes, en este mundo moderno, no ha beneficiado a la comunicación ni tampoco ha mejorado las relaciones interpersonales dentro del hogar, amistades, ni en el campo social.
La mejor y más efectiva conexión es con el Señor, él nos dará la sabiduría y la capacidad de amar como nuestro compañero/a necesita y aun suplirá todo inconveniente en las relación de pareja.
“Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros”.
2 Corintios 13:11

