Siempre tendremos situaciones que nos impacienten. Hay personas que se irritan con mucha facilidad y es bueno conocer bien este tema para poder vivir en paz, con nosotros mismos y con los demás.
A veces estamos preparados para soportar las molestias más grandes, pero nos sacan de quicio las más pequeñas, por ejemplo: nos irrita el frio, el calor, el polvo, la lluvia, el tráfico, etc.
Es necesario que nos hagamos esta pregunta ¿fui yo el causante de este asunto molesto por algo que hice o que olvidé hacer?
Es fácil amar a alguien que nos ama, pero Dios quiere enseñarnos a amar aún a aquellas personas difíciles, por eso pondrá a nuestro lado personas que nos cuesta amar.
En nuestra vida vamos a tener circunstancias incómodas o difíciles y debemos aprender a afrontarlas sin perder la paz.

