“No seas sabio en tu propia opinión; más bien, teme al Señor y huye del mal. Esto infundirá salud a tu cuerpo y fortalecerá tus huesos.”
(Proverbios 3:7-8)
En nuestros tiempos, el cuerpo experimenta las consecuencias de muchas actitudes humana negativas, que llevadas al extremo afectan nuestra relación de pareja y desmejoran la salud física y emocional.
- Exceso de trabajo y preocupaciones llevan al estrés y las angustias.
- Actitudes de superioridad y competencias desmedidas terminan en relaciones interpersonales toxicas.
- La ambición por dinero y posesiones conducen a la soledad, dureza de corazón y ruptura del matrimonio.
- Las relaciones inmorales, lujurias, pasiones sexuales concluyen en enfermedades físicas y divorcios.
Las instrucciones en la palabra de Dios son muy específicas y además hay promesa de sanidad. ¿Quieres recibirla?
- No seas sabio en tu propia opinión -Busca la guía de Dios.
- Teme al Señor -Respeta y honra a Dios.
- Apártate del mal -Escucha y obedece el consejo
Entonces llegará la PROMESA:
- Medicina a tu cuerpo: La vida en humildad, en integridad, y santidad quitará de tu cuerpo angustias, tristezas, ansiedad y estrés.
- Refrigerio a tu cuerpo y a tus huesos: El refrigerio no solo es físico sino también espiritual. Se experimenta empuje interno, nuevas fuerzas y una nueva capacidad para levantarse y salir adelante, pero ante todo experimentarás sanidad a tu cuerpo.

