La Biblia dice;
“El que busca su vida la perderá, pero el que pierde su vida a causa de mí la encontrará”
Mateo 10:39
Podemos buscar muchas cosas que hacer en la vida, mejor dicho, podemos ser lo que queramos ser, puedes estudiar la carrera que te plazca, juntarte con las personas que tú elijas, vivir haciendo cosas productivas, o quedarte en una cama viendo la tele todo el día, puedes hacer lo que quieras, y puedes ser quién quieras… pero… ¿Pero hay razón para eso?
La verdad es que nada de lo que seas, de lo que tengas, o de lo que alcances va a poder llenar el vacío que hay en tu corazón…
Es como querer llenar una piscina con globos… parecerá que puede estar llena, pero por dentro… tiene mucho aire, muchas partes sin llenar…
No sé si alguna vez te pasó… pero te has puesto a pensar, que por qué hacemos las cosas si al final, muchas de ellas se pierden… vamos a ir del ejemplo más básico, al más profundo…
¿Por qué haces la cama? Si a la noche la vas a desarmar de nuevo
¿Por qué comenzamos una relación? Si un día se va a acabar
¿Por qué estudiamos tantas cosas? Si un día olvidaremos gran parte de ellas
¿Por qué vivimos? Si un día… como a todos nos tocará morir.
Pensar en estas cosas, puede parecerte un poco fatídico, pero lo cierto es, que es bueno pensar de porqué debemos hacer las cosas, de porqué estamos en este mundo, porque eso no llevará a la respuesta más importante de todas, cuál es nuestra razón de ser…
Dios dice que nos creó para vivir una vida con sentido, Dios dice que cuando ésta vida termine, empezará la mejor, en el cielo, Dios dice que de toda obra buena obtendremos algo aquí o en la eternidad, Dios dice… ¿Tendrá razón? ¿Será Dios nuestra razón de ser?

