”Pero yo y mi casa serviremos a Jehová.
Entonces el pueblo respondió y dijo: Nunca tal acontezca, que dejemos a Jehová para servir a otros dioses” Josué 24:15-16
En un mundo lleno de ídolos que llevan a jóvenes, familias y pueblos por un camino de maldad y muerte; es necesario hacer un nuevo pacto con Dios para que los hijos de Dios puedan llegar a conquistar las promesas del Señor.
Es tomando el ejemplo firme y claro de Josué, que llevo adelante un liderazgo de fe que movió a su familia y contagio al pueblo, que logró vivir la fórmula del éxito:
VALOR+ OBEDIENCIA= ÉXITO EN EL LIDERAZGO
Este liderazgo efectivo no se logra de un día para el otro, hay un proceso por el cual Dios, forma el carácter de sus hijos y el Espíritu Santo capacita para ejercer esa autoridad, guía y dirección basada en la palabra de Dios y en sus principios.
Cada batalla, conflicto o adversidad ayudan a bien en el corazón del líder para que su vida espiritual sea fortalecida. Nadie guía a otro con misericordia y amor; si primero no salió del desierto lleno de la presencia del Señor.
Es por eso que el liderazgo actual solo consigue seguidores temporales y según las modas y las costumbres.
No espere que su familia, jóvenes o discípulos sean influenciados por el mundo, carne o el enemigo. Tome acción efectiva y levante su liderazgo con Dios.

