Muchos dicen que la mente es la loca de la casa y es que muchas de nuestras acciones nacen en ella, es decir pensamos, y actuamos. Por eso el estado bueno o malo de ella determinará nuestras decisiones y comportamiento.
¿En qué condición esta tú mente hoy?, es decir esta: HUMANA o ESPIRITUAL
Hay diferentes estados por los cuales puede pasar nuestra mente:
- Distraída: Le cuesta concentrarse, busca enfocarse en algo, pero al rato se distrae de la nada.
- Ansiosa y por ende preocupada: Llegan pensamientos de angustia que nos llenan de preocupación por cosas que pueden ser reales o no.
- Llena de dudas y confusión: Se inicia con un razonamiento aparentemente lógico, que nos lleva a no creer, a confundir entre lo bueno y lo malo.
- De crítica y juicio: Siempre está pendiente de cada detalle para emitir un juicio, una crítica, que no busca lo mejor sino los errores, todos hacen mal menos uno.
- Estado de desidia: En este caso la mente está totalmente apática, le da igual todo, aparentemente está tranquila, pero no es así realmente, sino que no tiene deseo de nada.
- Mente de Cristo = Espiritual: Con pensamientos, ideas e imaginación guiada y controlada por el Espíritu Santo.
1 Corintios 2:16
Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.
La Palabra de Dios nos dice hoy que, al recibir a Jesús como Señor y Salvador, no solo recibimos una nueva identidad, una nueva vida, sino también una nueva mente, y es la mente de Cristo.
Es necesario que le pidamos ayuda al Espíritu Santo para desprogramar nuestra mente de toda humanidad carnal y pasemos a desarrollar nuestra mente Espiritual.
Mediante el Espíritu Santo podemos empezar a conocer sus pensamientos, hablar con Él, y vivir guiadas por Él.
¿Estás pasando el tiempo suficiente con Cristo para saber cómo piensa Él?

