Humildad El Camino A La Exaltación

camino

“Humillaos pues bajo la poderosa mando de Dios, para que él os exalte, cuando fuere necesario”  1. Pedro 5:6

“Humillarse” se puede definir como: doblegar el orgullo, despojarse, arrodillarse, renunciar a nuestra voluntad.

Todos los seres humanos buscamos el éxito y el reconocimiento de los demás.

Muchas mujeres y en general todas las personas, hacen lo que sea necesario para ser reconocidas por los demás. Lo más peligroso es que a menudo se sacrifica lo que es verdaderamente importante, como la familia y la salud.

Dios, como padre, quiere que vivamos en la excelencia y reflejemos su gloria al mundo. Por lo tanto recibiremos de Él prosperidad integral, pero el camino siempre será humillarse delante de Él.

Solo cuando aprendemos a depender de Dios, rindiéndonos a su voluntad y viviendo para sus planes y propósitos, experimentaremos su bendición integral, que abarca todos los aspectos de nuestra vida.

El ejemplo máximo de humillación ante Dios fue Jesucristo, quien se despojó por amor a nosotros de su condición divina, tomando forma de siervo y exponiéndose al vituperio y a la muerte. Es entonces cuando podemos ver que la justicia de Dios no se hace esperar, ya que lo exaltó hasta lo sumo, dándole un nombre sobre todo nombre y sentándolo a su diestra para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla……y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor Filipenses 2: 10-11 

¿Qué tipo de éxito estamos buscando, el que ofrece el mundo o el que ofrece Dios?