Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.
Eclesiastés 11:9-10
¿Cómo educar a los hijos en la espera o en las virtudes de la paciencia?
Ellos quieren llegar a sus Padres de tal manera que satisfagan inmediatamente sus deseos; y lo lamentable es que en muchas familias ellos son los que realmente mandan, es necesario educarlos para que no hagan lo que quieren y cuando quieren.
No es fácil, pero si se quiere que los hijos triunfen en la vida, sus estudios, el trabajo, el deporte, el matrimonio, tendrán que esforzarse en esperar.
Uno de los conflictos más graves que se han presentando en la juventud y que deben esperar, es tener relaciones sexuales pre-matrimoniales.
Las consecuencias que esto ocasionan han frustrado grandemente tanto a los jóvenes como a sus familias, y todo por no esperar.
Viene el embarazo, la vergüenza de tener que comunicar a sus Padres, cuando hubiera sido una alegría dentro del Matrimonio, no hay la provisión económica, etc.
Definitivamente vale la pena esperar en todos los aspectos, principalmente con el sexo. Este es el tiempo para formar la vida de los jóvenes, para que no caigan en trampas que comprometen conflictos en su futuro.

